Creyéndose un poeta

 

Recorrer la vida

Creyéndose un poeta

Repartir lágrimas

Derramadas en un papel

Saber que es otro el que te cambia

Las historias y

Pensar que nunca volverán a ser

Lo que quisieron ser

 

Recorrer las calles

Creyéndose un poeta

Con la mirada triste

Y el papel mojado por tus llantos

Suponer que es otro tu rostro

Que te has marchado sin poder llegarte a ver.

 

Sentarse en una plaza

Creyéndose un poeta

Saludar al prójimo y desearle buena fe

Devolver miradas clandestinas al olvido

Arrimarte al tiempo

Pasajero sin andén

 

E irrumpir de golpe

Acallando así al silencio

Con un verso, una migaja hecha canción

Llorar con ganas de borrar las melodías

Que dejaste aquí grabadas en un rincón

 

Morir de a poco

Morir callado

Morir solo

Abandonado en tu recuerdo

Morir sin nunca volver a ver tu rostro

Morir despierto

Con dolor

Con agonía

Morir de nuevo

Y otra vez.

 

Morir creyéndose un poeta

Alimentando al mito y la leyenda

Morir de a poco

En serio y sin sorpresas.